`

 

 

InicioLocalRegionalEstatalNacionalPlanetaDeportes Policiaca Columnas

BOGOTÁ, Colombia.- Las expectativas de hallar vivas a entre 20 y 30 personas que quedaron sepultadas por un derrumbe de tierra, lodo y piedras en una carretera de Colombia son muy bajas, admitieron este martes las autoridades locales y los equipos de rescate en la zona.
El derrumbe, provocado por las fuertes lluvias caídas en la zona, se produjo este lunes cerca del municipio de Giraldo, en Antioquia (noroeste), en la vía que comunica la capital del departamento, Medellín, con el mar Caribe.
La carretera está en muy mal estado y todavía no se ha podido rescatar a ninguno de los sepultados, según constató Efe en el lugar del derrumbe.
Hasta la zona se desplazó hoy el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, quien se reunió con los familiares de las víctimas que se han comenzado a congregar en el lugar de la tragedia.
Santos, que recorrió el área del derrumbe en compañía del director de la Policía de Carreteras, el general Rodolfo Palomino, y del ministro de Transporte, Germán Cardona, entre otras autoridades, adelantó que las tareas de rescate se prolongarán durante varios días.
En esas labores, que comenzaron ayer mismo y se reanudaron hoy tras cesarlas durante la noche, participan unas 40 personas de Defensa Civil, bomberos, Cruz Roja, la Policía y el Ejército.
En el momento del derrumbe, las viviendas de la zona ya habían sido desalojadas, pero decenas de personas se encontraban en la carretera haciendo un transbordo entre dos autobuses.


 

 

 

 

 

 

 

 

ok mando

 

 

 

 

Planeta

Grave sequía mata a elefantes y otras especies en Zimbabue













































































Cuerpos de auxilio rescatan a vario entre los escombros; mueren siete
MANA POOLS, Zimbabue— Débil por el hambre y la sed, el elefante intentaba llegar a una charca de agua en esta reserva africana. Pero el majestuoso mamífero quedó atrapado en el barro que rodeaba al pozo de agua abrasado por el sol, que se redujo drásticamente a causa de una grave sequía.

Al final, el personal del parque liberó al atrapado elefante, que se desmayó y murió. A apenas unos metros (yardas) de distancia yacía el cadáver de un búfalo africano, que también fue sacado del lodo y falleció tras el ataque de leones hambrientos.

Elefantes, cebras, hipopótamos, impalas, búfalos y muchos otros animales salvajes están estresadas por la falta de comida y agua en el Parque Nacional Mana Pools de Zimbabue, que toma su nombre de las cuatro piscinas que suelen llenarse de agua por el aumento de caudal del Río Zambeze cada temporada de lluvias, donde los animales suelen beber. La palabra “mana” significa cuatro en shona.

Al menos 105 elefantes han muerto en reservas naturales de Zimbabue, la mayoría en Mana y en el Parque Nacional Hwange en los dos últimos meses, según la Autoridad de Parques y Gestión de la Vida Salvaje. Desesperados, muchos animales se alejan de las reservas naturales para adentrarse en las comunidades cercanas en busca de agua y comida.

Mana Pools, un sitio patrimonio de la humanidad de la UNESCO por su espléndida ubicación a lo largo del Zambeze, suele tener un clima seco y cálido en esta época. Pero en esa ocasión es mucho peor por la escasez de lluvias el año pasado. Incluso el caudal del río se ha reducido.

La sequía que afecta al sur de África tiene repercusiones también para los habitantes. Se estima que el hambre amenaza a 11 millones de personas en nueve países, según el Programa Mundial de Alimentos, que planea una distribución de comida a gran escala. Las naciones sudafricanas solo tuvieron una temporada de lluvias normal en los últimos cinco años, agregó.

Se espera que las lluvias estacionales comiencen pronto, pero tanto los responsables de los parques como los amantes de los animales, temiendo que muchos más animales fallezcan antes, les llevan comida para ayudar a aliviar su situación. Las condiciones extremas incitaron a las autoridades del parque a abandonar su política de no intervención.