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Niños migrantes, el gran desafío

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Los tiempos han cambiado, ya no sólo los padres dejan sus casas para buscar un mejor futuro, sino que se llevan a toda la familia y el peligro crece

La migración de niños es un fenómeno global que está ocurriendo en nuestro tiempo, se tiene que dar respuesta, son desafíos para la Iglesia nada sencillos por resolver, dijo el padre Juan Sánchez, de la cuasi parroquia San Juan Diego.

El sacerdote, que trabaja en el sector sur de la localidad, opinó que antes se venía el padre dejando a la familia con la esperanza de trabajar y lograr un bienestar, pero ahora es distinto, se deciden a llevar a la familia, la esposa y los hijos y los peligros son mayores.

“Ellos, al salir tienen la esperanza de regresar, y con ese dinero ganado empezar un negocito, construir una casa donde vivir y no pasar las penurias que se viven en los lugares de origen, son vulnerables, pero esto se incrementa con los niños”, señaló.

El desafío, dijo, es para todos, las instituciones gubernamentales, las asociaciones y la Iglesia, no sólo a la Católica, sino en general para lograr un cambio favorable al fenómeno global.

“Son personitas vulnerables en especial para los niños en la migración, se pierde la vida y causa impacto la muerte de un niño y no queremos eso, es difícil de ver un caso de un bebé, ahí queda el horizonte, la persona, por muerte”, indicó.

Mencionó que las parroquias se unen para apoyar a los hermanos migrantes, lo que indica que no somos insensibles al dolor de otros. “Tenemos que hacer desde nuestras parroquias labor con otras iglesias para reunir cosas tan elementales como el jabón, un centro de acopio, esto es permanente, no pasan, crecen”, manifestó.

Sánchez Hernández, sacerdote de la cuasi parroquia de San Juan Diego, ubicada en el Kilómetro 14 de la Carretera Nacional, dijo que en el sector que se encuentra es un lugar marginado y carecen de varios servicios y los mismos vecinos están preocupados por su propia casa.

“Son colonias que apenas se están formando, es difícil pedir, sí dan, pero en ocasiones el apoyo es poco, pero hay que educar en el dar en esa misma realidad que nuestra gente espera que les lleven, no que les pidas en colonias como en la que estoy”, precisó.

Al hacer conciencia a la comunidad de las colonias Valle Dorado, Itavu, Palmares, Valles Elizondo, Haciendas San Agustín, Primavera, Granjas Regina con valores por mencionar algunas del sur de la ciudad, está dispuesto a compartir con el que no tiene, como los migrantes y los niños migrantes.

Un desafío grande es apoyar a los más vulnerables, y esto aumenta cuando se ve que los que migran ahora son niños, dijo. Comentó que México ha sido felicitado por el Papa Francisco en una audiencia que ofrece los miércoles en Roma, en la que habló de un México hospitalario y acogedor y felicitó a los mexicanos por la solidaridad que tenemos con los migrantes.

“México suena a nivel internacional, porque el Papa Francisco habla para el mundo, que bien suene de esta forma porque en ocasiones se escucha con todos los desastres que tenemos”, destacó.

Además de llegar migrantes connacionales que buscan salir de la pobreza, vienen de Nicaragua, Guatemala, en mayor número de Honduras, el Caribe como los cubanos, sudamericanos, en especial de Venezuela, sin contemplar la crueldad que se vive en las fronteras por otras circunstancias propias de la zona.

En menor número peruanos, ecuatorianos, argentinos y para asombro de muchos de otros continentes como africanos o chinos, que están en espera de lograr el sueño americano y con ellos sus hijos, los niños migrantes que buscan salir de la pobreza o violencia, que quedan inmersos en tragedias sinfín perdiendo sus cortas vidas.

“Que sigamos como mexicanos teniendo ese corazón grande para albergar a nuestros hermanos que más nos necesitan en el tiempo que transcurre su paso por nuestra ciudad, tienen derecho a buscar una mejor vida que no tienen en sus países”, expresó.

Añadió que los derechos naturales son de todos, no se necesita tener una religión para acercarse y no son sólo de los migrantes, un derecho a la vida y las formas para subsistir.

“Si podemos hacer algo por los niños migrantes, es ser solidarios y sensibles a lo que aqueja a otro sin importar nación, son niños”, finalizó Sánchez Hernández.

Denser, un niño de origen hondureño fue encontrado hace algunos años en las orillas del río Bravo por unos policías.