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s-A RIO REVUELTO GANACIAS DE PESCADORES.
.LOS PESCADORES DEL MERCADO T..ZAPATA
-MANDAN A LA CARCEL A QUIEN LES COMPITE.
-DEBE INTERVENIR EL PRESIDENTE MUNICIPAL

 

 

 

 

 

 

 

 

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-Los graves abusos de la C.F.E., son peores que cuando era privada.
-Hay un tal Lucas, que es un verdugo.
-Lo usa el superintendente, como tal.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Columnas

HOMENAJE PERENNE
COLUMNA ESCRITA POR DON GONZALO MARTINEZ SILVA.

 





Cínica pretensión municipal de robar a la UAT
Quieren escamotearle 250 millones de Expo
Dicen que los invirtieron en instalaciones
La protesta femenil, el principio del fin

-Encontradas opiniones sobre competividad.
-La calidad de nuestros productos discutible.
-El cambio producirá desempleo dice C.T.
- Otros afirman que sí somos competitivos.

La gente que sabe o que cree saber, frecuentemente afirma que la industria nacional no puede competir con la de los otros países desarrollados a propósito del ingreso de México al GATT. Tengo para mí una variante. La discutible calidad industrial mexicana obedece a irresponsabilidad, a falta de control de calidad y a numerosos factores, todos relativos al hombre, no a la máquina. Quiero pensar que infinidad de productos ‘’mexicanos`` podría mejorar su los trabajadores pusieran más celo en su labor y más que todo, si el gobierno o sus funcionaros exigieran a las empresas con patentes extranjeras, que su producción se ajustara a las formulas y especificaciones del mismo artículo producido en el extranjero. Un foco eléctrico producido por la General Electric en sus fábricas mexicanas, no tiene la duración de una bombilla que se fabrica en Estados Unidos. Ni los automóviles Ford, Chevrolet, o Chrysler ``mexicana ‘’ tienen igual de acabado y resistencia de los armados en Estados Unidos. Las medicinas manifiestan menor eficacia como resultado de una alteración de formulas y así sucesivamente. Esta deficiencia sólo es imputable al gobierno, porque descubrir una falla y sancionar o cancelar el permiso de producción debería ser solo uno. Pero los dejan hacer, a cambio de quien sabe que inconfesables arreglos. A propósito de todo esto, se viene diciendo que para que México resurja necesita modernizar su planta industrial. El lunes el Congreso del Trabajo se rezaga las vestiduras para decir que es doloroso para la clase trabajadora la transformación de la industria pero que es necesaria. Que esta llevada y traída modernización o trasformación industrial, producirá más desempleo. Que la desocupación actual es entre 4 y 5 y 18 por ciento de la fuerza del trabajo, o sea entre 4, 2 y 44 millones de trabajadores desocupados. Simultáneamente, en Guadalajara el delegado del Consejo Nacional de Ciencias y Tecnología (Conacyt) Adalberto Ojeda Delgado declaró: ``Es un mito que la industria mexicana no sea competitiva en el plano internacional por carecer de tecnología”. Que se deben poner en práctica normas de planeación, organización y control de calidad porque en ellas radican los factores de superación”. Además dijo; La planta productiva nacional no demanda efectuar millonarias inversiones en equipos importados para trasformarse. Agregó que ``se habla mucho acerca de la importación tecnológica pero nada se hace para aprovechar los recursos disponibles ya que la planta productiva trabaja a menos de la mitad de su capacidad instalada”. Recalcó que ‘’ el empresario carece de una definición clara acerca de la utilidad de la tecnología y de la ciencia, por lo que en un futuro no lejano, debería haber un cambio radical en los planteamientos”. Recuerdo asimismo que hace algunos meses en esta misma columna reproduje las declaraciones de uno de los investigadores de UNAM o CONACYT, en la cual afirmaba que los mexicanos pueden hacer mejores automóviles, que los Volkswagen, cuya tecnología es anticuada pero, afirmaba, los empresarios no se atreven a confiar la producción a los mexicanos y los consumidores no comprarían un automóvil mexicano, considerándolo de baja calidad. Una especie de autodenigración producto de numerosas circunstancias y más que todo, a la falta de disciplina de los trabajadores y de responsabilidad de los funcionarios que deben exigir el control de calidad. Tenemos que cambiar, pero cuanto más pronto mejor, porque tenemos el agua hasta el cuello. Hasta mañana.